29 de diciembre de 2010

Teoría de las opiniones.

Estoy total y absolutamente convencida de que si bien nos queremos más que a los demás, nos importan más sus opiniones que las nuestras. Supongo que es porque son opiniones parciales, porque los demás no nos quieren como nos queremos a nosotros mismos. Me pregunto, incluso, quién sería yo si no fuese porque hay otro para mirarme y opinar. Hace poco tuve un episodio en terapia:

- Bueno, no sé qué más contarte. ¿Qué pensás?
-¿De qué?
- No sé, de todo lo que te conté. De mí.
- Pienso que es muy prematuro para pensar algo. Más adelante, con más encuentros, te voy a decir lo que pienso.
- Lo que pasa es que si te tomás tu tiempo para pensar qué pensás de mí, para el momento en que me digas tu opinión, va a ser una muy absoluta. No voy a poder refutarte nada porque todo va a cerrar herméticamente. No quiero saber tu opinión perfecta, quiero saber tu opinión instintiva. La de la primera impresión.
- ¿Y por qué pensás que vas a querer refutarme lo que opine sobre vos?

Silencio.

- Porque vas a tener razón.

Silencio.

-¿Dejamos acá?

Siempre me la termina con esa clásica pregunta que se recibe más como un desgarro anal que como una propuesta. 

3 comentarios:

The Rainmaker dijo...

Fui 3 veces a un psicologo y deje de ir porque me matan estas cosas de -"¿Como le va Doctor?" Y ahi surgen las 1ras preguntas analiticas ¿Pq me me tratas de usted si siempre me tuteas? ¿Pq estas tan formal? ¿Te paso algo?. La minima respuesta multiplica esas preguntas analiticas y asi te pasas la sesion completa hablando de eso. Si a la sesion siguiente entras y te quedas mudo para no disparar el domino analitico, entonces es tu silencio el que lo dispara. Resultado siempre perdes como en el casino. 10 sesiones y nunca llegaste al meollo de pq te gusta practicar buceo submarino usando la mascara de Darth Vader y el vestido de novia de tu vieja siendo que te llamas Roberto. Ojo con los psicologos, mira que la mala fama que se llevan los abogados y los mecanicos a muchos les aplica.Beso

Titi dijo...

Qué genio. Ya sabía yo que no me equivocaba al agregarte en Facebook.

Mirá, soy muy consciente de todo lo que se dice al respecto de la terapia y de los psicólogos. Pero en algún lado tengo que ir a hablar sobre las superfluas ideas que interrumpen el curso normal de mis días. Por ahora va muy bien, si en un año sigo ahí te pido que me pegues un llamado de atención.
Beso.

Petardo Contreras dijo...

Im-pe-ca-ble
Muy